La clase del 2008 del Salón de la Fama del Baloncesto fue presentada el viernes en la noche en Springfield, Massachusetts, cuna de este emocionante deporte. Como es ya usual, la ceremonia de presentación fue una sumamente emotiva; en la que no faltaron las reminiscencias, palabras de gratitud, risas y alguna que otra lágrima. Todos y cada uno de los siete presentados contaba con argumentos más que suficientes para ser acreedores a tal honor y para al menos tres de ellos, el reconocimiento les debió haber llegado mucho antes; por lo que, en sus casos particulares, se puede decir que al fin se hizo justicia. Obviamente, figuras como el centro de los Houston Rockets, Hakeem Olajuwon (dos veces campeón de la NBA, dos veces jugador defensivo del año, MVP y 12 veces participante del partido de estrellas), el centro de los New York Knicks, Patrick Ewing (once presentaciones en partidos de estrellas y dos medallas de oro olímpicas), y el entrenador de Los Ángeles Lakers, New York Knicks y Miami Heat, Pat Riley (cinco veces campeón de la NBA) son grandes conocidos de la afición y cuyas ejecutorias les garantizaban que serían parte del Salón de la Fama. En otras palabras, no había duda alguna sobre sus nombramientos.
También se puede argumentar que la candidatura de Bill Davidson como colaborador del deporte era una que estaba asegurada, dados los más de 30 años que ha estado ligado a la NBA como dueño de los Detroit Pistons. También ha sido dueño del Detroit Shock de la WNBA desde el 1998 y ha disfrutado de 5 campeonatos (tres de la NBA y dos de la WNBA). Pero los que más satisfechos y contentos debieron haberse sentido de los siete elegidos fueron los tres que, habiendo contado con el curriculum para ser merecedores de este honor, habían sido pasados por alto por el comité de elección en varias ocasiones anteriores. Veamos quienes son: Cathy Rush es la única fémina del grupo. Fue la entrenadora de un pequeño colegio católico de Pennsylvania (Immaculata College) que cambió por completo la percepción que existía del baloncesto femenino al ganar tres títulos universitarios consecutivos y participar en cinco finales en 6 años durante la década de los ’70. La actuación sin precedentes del colegio para señoritas de menos de 500 alumnas abrió la puerta para que la televisión se interesara en el baloncesto femenino y para que la NCAA lo aceptara como parte de su programación deportiva También guió al equipo nacional de Estados Unidos a la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 1975 en ciudad México. Rush fue elegida al Salón de la Fama del Baloncesto Femenino, al Salón de la Fama del Deporte en Pennsylvania y su candidatura para el Salón de la Fama de Springfield fue rechazada en cinco ocasiones anteriores, por lo que según ella misma expresa “había casi perdido las esperanzas de ser elegida algún día”. Dick Vitale es altamente conocido como figura de la televisión estadounidense por los 30 años que lleva como analista de baloncesto colegial de ESPN. Antes de eso fue entrenador de baloncesto a nivel de escuela intermedia, secundaria, universitario y profesional; llegando a ser el técnico de los Detroit Pistons por poco más de una temporada. Su elección como colaborador del baloncesto le llega algo tarde si se considera que su candidatura fue rechazada en varias ocasiones anteriores y que se puede argumentar que nadie ha hecho más para contribuir a elevar el deporte de baloncesto en los pasados 30 años que lo realizado por Vitale desde su palestra de comentarista, con su estilo peculiar, sus frases altisonantes y sobre todo, su entusiasmo sin igual y su genuino amor por el deporte. Adrian Dantley parecía ser el hombre olvidado por el Salón de la Fama, dado su gran historial como jugador que hacía cuestionarse a muchos de los expertos si los votantes estaban mal de la cabeza, al haber rechazado su candidatura en seis ocasiones previas. En su carrera de 15 años, Dantley promedió más de 24 puntos, casi 6 rebotes y 3 asistencias por partido, mientras lanzaba un 54% de campo y un 82% del tiro libre. Participó en 6 partidos de estrellas (titularizando en 5 de ellos), tuvo 4 temporadas en la que anotó más de 30 puntos por partido y obtuvo dos títulos de anotaciones. El alero de 6’5″ se destacaba por la gran cantidad de viajes que hacía a la línea de tiros libres y lo eficaz que era desde esa área. Encabezó la NBA en tiros libres intentados en 4 ocasiones y en 1984 se convirtió en el encestador de 30 puntos por partido con menos intentos de campo en la historia de la liga (18 tiros por juego). Como si todo esto fuera poco, finalizó su carrera con 23,177 puntos, noveno mejor encestador de todos los tiempos al momento de su retiro. No hay duda de que la falta de éxito en postemporada de los equipos en los que jugó puede haber pesado mucho en el ánimo de los votantes en las seis ocasiones anteriores. Adrian no llegó a una final de conferencia hasta su undécimo año en la liga (con los Detroit Pistons), en 1987. En esa serie fueron eliminados por los Boston Celtics. El año siguiente, Dantley y los Pistons llegaron hasta la final de liga pero sufrieron una gran decepción cuando los Lakers aprovecharon la lesión de Isiah Thomas durante esa serie para derrotarlos en 7 partidos. Pareciera ser que el destino tenía planeado que Adrian nunca obtuviera un campeonato. A mediados de la temporada de 1989, Dantley fue cambiado a Dallas por el también alero y gran amigo de Thomas, Mark Aguirre. Con Aguirre en la posición que le había pertenecido a Adrian, los Pistons procedieron a ganar el campeonato de la NBA ese año y el siguiente; aunque muchos expertos señalan que Detroit hubiera obtenido esos títulos de igual manera aun si el cambio no se hubiese efectuado. Queda pues felicitar a los siete agasajados de la noche del viernes; aunque nuestra congratulación mayor debe ser para estos tres deportistas que no habían recibido la llamada esperada en ocasiones anteriores y que, con cada año que pasaba, pensaban que sus posibilidades de ser elegidos se esfumaban. Al fin se hizo justicia y están con los grandes del deporte, tal como se merecen.
Carlos Morales es comentarista de los partidos de la NBA que transmite ESPN América Latina. Como técnico, ha sido dirigente por más de 20 años en todos los niveles del básquetbol, destacacándose como técnico en las ligas de Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela y coach de la Selección Nacional de Puerto Rico. Consulta su archivo de columnas.










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