Manu Ginóbili fue nombrado padrino de la escuela de básquet de la Fundación Cecilia Baccigalupo. Trotó, jugó al tenis, practicó unos saques de padel, se animó al hockey y al fútbol y, por supuesto, jugó al básquet. Todo, rodeado por la sonrisa de más de 150 chicos especiales de Capital y el interior del país. La estrella de los San Antonio Spurs, que regresó al país tras ser campeón de la NBA por tercera vez en cinco años, demostró no sólo brillar en la cancha, sino también en los corazones de miles de chicos que se esfuerzan por superarse y crecer.
El evento fue en el Gimnasio del Club Ciudad de Buenos Aires, donde la Fundación Cecilia Baccigalupo presentó oficialmente su Escuela de Básquet y a su padrino, Emanuel. Para él, significó su primera actividad en cancha después del triunfo con los Spurs, y la primera también junto a una fundación para personas con discapacidad intelectual.
A las 19.10 Manu ovacionado ingresó a la cancha. Allí, fue seguido por los chicos y los medios que se hicieron presente en el encuentro deportivo. Una vez más el campeón olímpico demostró no sólo su talento deportivo sino su capacidad para hacer sentir a los otros como verdaderos protagonistas.
Luego de ser nombrado como el padrino de la escuela Baccigalupo habló muy emocionado: “No me agradezcan a mí: yo soy el agradecido. Uno puede jugar en la NBA pero nada se compara con pasar un rato con ustedes. Estoy orgulloso de que me hayan elegido como padrino. Felicitaciones a Cecilia, por su labor, y también a las familias”.
FUENTE: Prensa Cristina Raunich (encargada del evento)
Subscribete a los comentarios o trackback de este post.






















Se el Primero en Comentar
Artículos Relacionados
Por favor Deje Sus Comentarios