El martes fue el día de Mike D’Antoni en el Madison Square Garden, pero todavía todo se trata de Donnie Walsh y su capacidad para encaminar a los New York Knicks para cuando LeBron James se convierta en agente libre sin restricciones. Walsh y D’Antoni pasó gran parte de su tarde discutiendo sobre el futuro, y hay una impresión particular que queda después de dos horas de conversaciones y observaciones: Los New York Knicks apuestan todo al verano de 2010, cuando James, Dwyane Wade y Chris Bosh se conviertan en agentes libres sin restricciones. Cualquier cosa buena que suceda de aquí a entonces es gratis. Pero la prioridad Nº 1 es colocarse en posición para ir detrás de esos jugadores y hay un plan B extremadamente viable para ir por James en 2011 si este decide jugar el último año de su contrato con los Cleveland Cavaliers.
“Creo que New York debería estar en posición de entrar al mercado de agentes libres de vez en cuando”, dijo Walsh. “Debemos ser una franquicia atractiva para ese tipo de jugadores”.
El problema es, los Knicks estarán por encima del tope salarial en el verano de 2010 a menos que puedan encontrar compradores y recibir a cambio contratos más cortos por dos o tres de los jugadores marginales mejor pagados: Zach Randolph, Eddy Curry y Jared Jeffries.
Walsh siguió hablando el martes sobre no tomar salarios adicionales, pero entendía lo que podría ser un problema mayor. Si James se sale de su contrato en 2010, Walsh tendrá que conseguir dinero para poder hacerle una oferta máxima a James.
A Stephon Marbury ($21.1 millones) y Malik Rose ($7.6 millones) les queda sólo un año y Jerome James (quien cobrará $6.2 millones y $6.6 millones en cada una de las próximas dos temporadas) y Quentin Richardson ($8.1 millones y $8.7 millones) salen del tope salarial tras la temporada 2009-10. Pero todavía quedarán en los libros en la temporada 2010-11: Randolph ($17.3 millones), Curry ($11.3 millones), Jamal Crawford ($10.1 millones) y Jeffries ($6.9 millones). Esos son $45.6 millones simplemente por esa temporada. Y luego debes agregar el tercer año de salario para quien sea que los Knicks elijan en la lotería de junio (cuyo salario estará entre los $2.8 y los $5.2 millones), además del segundo año de salario para quien elijan en el draft de 2009 (otros $2-5 millones). Y ni siquiera hemos empezado a hablar de lo que estarán cobrando los jóvenes David Lee, Nate Robinson y/o Wilson Chandler y Renaldo Balkman en la temporada 2010-11 luego de sus extensiones de contrato y/u opciones negociadas.
Por lo que si estimamos que otros $8 millones irán para las dos selecciones de draft y $14 millones para los dos jugadores que se queden entre Lee-Robinson-Balkman-Chandler, ya estamos cerca del área de los $67-68 millones para la temporada 2010-11. Y si estimamos que el tope será de $61 millones ese verano, los Knicks debrán reducir su nómina a un valor cercano a los $43 millones para maximizar la oferta por James.
Hablé con Walsh luego de la conferencia de prensa le pregunté si era justo asumir que debería reducir la actual nómina para el 2010-11 a la mitad. “No se si tenemos que ir tan lejos, pero encontraremos la forma de ajustarnos”, dijo Walsh.
D’Antoni no quiso ni tocar la cuestión de cuánto James, Wade y los otros agentes libres de 2010 habían aparecido en las discusiones con Walsh — “No, no va a hacerme hablar de eso” y le quitó importancia a la noción que había establecido un lazo especial con James durante el teimpo que pasaron juntos en los últimos dos veranos con la selección estadounidense. (Estarán nuevamente juntos en Beijing, cuando D’Antoni podría sugerirle a James que sería lo mejor para todos si espera hasta 2011 para decidir entre los Cavs, Knicks y lo Brooklyn Nets de Jay Z, cuyo nuevo estadio no estaría construído hasta entonces de todos modos).
“Escuché que [James] quiere aprender a hablar Mandarín y conquistar el mercado chino. Como con Kobe, aprendí cuán concentrado puede llegar estar y cuánto desea ser el mejor jugador”, dijo D’Antoni.
D’Antoni dijo que la razón principal por la que eligió a New York por sobre Chicago es que Nueva York era el lugar donde su esposa y él preferían vivir. Dijo además que no recuerda haberle dicho al dueño de los Bulls, Jerry Reinsdorf, “No quiero dirigir a los Knicks”, como Reinsdorf aseguró, aunque D’Antoni notó que conversaron sobre muchas cosas en el curso de tres horas de reunión.
Dijo que habló con su esposa el viernes por la noche luego que los Knicks le hicieran la oferta de cuatro años y 24 millones de dólares.
“Le dije, ‘Creo que Chicago me quiere, se que New York me quiere, ¿dónde quieres vivir?’ Decidimos por Nueva York”, dijo D’Antoni. “Si senti que [Walsh] me vino a buscar, y eso me gustó. Luego de un divorcio, es bueno sentirse querido”.
Con una fanaticada tan golpeada por las derrotas que está dispuesta a sacrificar dos temporadas más para obtener flexibilidad en el tope, esta es una buena situación para D’Antoni. La bara ha sido establecida tan abajo por Walsh que D’Antoni obtiene dos años de luna de miel mientras Walsh trata de recomponer el nivel salarial. Si Walsh puede hacerlo, entonces el verdadero inicio será en 2010.
Si no, Randolph, Curry, Jeffries y Crawford, todos terminan sus contratos en el verano de 2011. Ahí es cuando D’Antoni estará entrando en su último año de contrato, al igual que Walsh.
Y James, si decide no salirse de su útlimo año de contrato con los Cavs, tendrá sólo 26. Por eso, aguanten fanáticos de los Knicks. Hay un plan y las primeras piezas ya están en su lugar.
Si D’Antoni puede mantener las cosas competitivas e interesantes hasta entonces, mucho mejor.
Pero esta década ha terminado y el problema que tiene Walsh es que el resto de los equipos no están enamorados de la mercadería conseguida por Isiah. Randolph tiene un contrato aniquilador y no defiende; Curry es pesado, lento, tiene poca motivación y una cláusula del 15 por ciento para intercambios; y Jeffries más allá de su amplio contrato no hizo nada más que empeorar en los dos años en los que jugó para Thomas. (No olvidemos tampoco que la selección de primera ronda de 2010 ya es propiedad de Utah Jazz, cortesía del intercambio que hizo Thomas hace cuatro años por Marbury. Las selecciones de segunda ronda de 2008 y 2009 también están perdidas).
“¿Qué dicen? ¿Que han pasado 10 años desde la última vez que los Knicks tuvieron espacio dentro del tope salarial para gastar en agentes libres?”, le preguntó Walsh a los reporteros.
En realidad, son 12.
Y Walsh no lo sabía, pero mientras hacía esa pregunta el martes, estaba parado en el mismo cuarto en el que 12 años antes los Knicks relizaron otra conferencia de prensa, en la que anunciaron que habían decidido gastar su espacio salarial (para pesar de Reggie Miller) en Allan Houston y Chris Childs.
Bueno, si todo sale como planean, será el mismo cuarto donde LeBron James sea presentado de acá a dos o tres años como el nuevo miembro de los New York Knicks. Todo lo que D’Antoni debe hacer de aquí en más es mantener el asunto entretenido, y es el hombre perfecto para eso.
Pero la pregunta real es si es el hombre adecuado para LeBron. Si termina siéndolo, su llegada será recordada como una contratación genial.
“Creo que funcionará”, dijo Walsh. “Si no funciona, supongo que estaré en Indiana cuidando vacas”.
nota:espndeportes.com










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