Jorge Garbajosa o Jordi Trias, Jordi Trias o Jorge Garbajosa, que tanto monta monta tanto, con uno o con otro, da igual, España saldrá el próximo lunes a la pista del Pabellón San Pablo de Sevilla para debutar en el Europeo 2007 con los galones de favorita indiscutible al oro continental.
La selección de José Vicente Hernández es la campeona del mundo, juega en casa y mantiene el espÃritu, el ambiente y el juego que, justamente hace un año el 3 de septiembre, dÃa del estreno contra la formación lusa en el Eurobasket, hacen obligado señalarla como principal candidata a la corona del continente.
España atraviesa el momento más dulce de su historia, una etapa tan almibarada que va a ser la única selección del torneo en jugar con trece hombres porque, agarrada a un código basado en la confianza, el respeto y el gusto por el buen baloncesto ha manejado una situación tan compleja y delicada como la experimentada por Garbajosa y Trias sin estridencia alguna, con absoluta naturalidad. En lo formal, tendrá doce jugadores inscritos en el torneo como cualquiera de los otros quince equipos participantes. En el fondo, contará con uno más.
El ala-centro de los Toronto Raptors y el barcelonista supieron estar a la altura de las circunstancias, siempre en su sitio, conscientes de que uno de ellos perderÃa el tren del campeonato. Ambos hicieron gala de una capacidad de esfuerzo, sacrificio y discreción que les honra en lo deportivo y en lo humano.
Junto a ellos, el resto del grupo, incluidos los técnicos, también ha exhibido una altura personal y profesional enorme. Asà que España es la máxima candidata al oro no sólo por lo que es capaz de desarrollar sobre la cancha, sino también por la calidad que atesora como equipo, como grupo de amigos, prácticamente como familia.
De esta forma, el reto del oro parece casi una obligación en una cita que siempre le ha negado el primer escalón del podio. La selección española sólo ha disputado una final del Mundial, la del año pasado en el Saitama SuperArena de Tokio, y subió a los altares con una aplastante victoria sobre Grecia, el combinado que defiende tÃtulo en este campeonato.
La fortuna ha dado la espalda a España en las cinco finales europeas que ha alcanzado mientras el baloncesto europeo rendÃa pleitesÃa y repartÃa medallas entre la mÃtica Yugoslavia del pasado y la desaparecida Unión Soviética o Italia, los grandes dominadores del panorama en el Viejo Continente durante años.
En 1935 bajó la cabeza ante Letonia en el nacimiento del Campeonato de Europa de selecciones nacionales. Décadas después, en 1973, el equipo de Juan Antonio Corbalán, Nino Buscató y Brabender, entre otros, cedió frente a Yugoslavia en Barcelona. Lo mismo ocurrió frente a la Italia de Dino Meneghin diez años más tarde con el desaparecido Fernando MartÃn como gran figura. Tampoco le cambió la suerte en el Europeo de 1999, de nuevo ante los transalpinos, en ParÃs, en la época del gran capitán Alberto Herreros. El último sinsabor, ya con los lÃderes del actual equipo en activo, corresponde al Eurobasket 2003, que encumbró a Lituania liderada por Sarunas Jasikevicius en Estocolmo.
Cinco finales para cinco platas. España quiere cambiar esa funesta tendencia en este campeonato, que ha repartido a los dieciséis participantes en cuatro grupos para la primera fase. Grecia, actual campeona, Rusia, Serbia y el ganador del Preeuropeo de Mahón (Menorca) rivalizan en Granada dentro del Grupo A; España, Croacia, Letonia y Portugal comparten el B en Sevilla; Alemania, TurquÃa, Lituania y la República Checa dan vida al C, bautizado como ‘grupo de la muerte’, en Palma de Mallorca; y, finalmente, Francia, Eslovenia, Italia y Polonia completan el D e Alicante.
De todos estos equipos, España es el único que terminó la fase de preparación invicta. Ocho victorias en ocho partidos y una racha de veintiséis victorias seguidas desde que ‘Pepu’ Hernández se hizo cargo del banquillo jalonan la inmaculada trayectoria de un grupo, de una generación de jugadores, que anunció su idilio con el éxito y el oro en 1999 con un sonado triunfo sobre los Estados Unidos en la final del Mundial Júnior de Lisboa.
La cita europea supone, para todos los especialistas, el torneo territorial más exigente de los cinco que cada dos años reúnen a las selecciones de cada continente para proclamar un campeón. Aquà no hay equipos de segunda fila. Todos disponen de recursos, material humano y argumentos para aspirar a lo máximo.
Cuatro de ellos, los últimos de cada grupo, perderán el tren de las medallas a la conclusión de la primera fase. Los otros doce viajarán a Madrid para disputar la ronda de octavos en el Telefónica Arena divididos en dos grupos de seis y, los que ocupen las cuatro primeras plazas, pasarán a los cuartos de final en el estreno de la serie final, programada en el Palacio de los Deportes de la capital.
Los griegos constituyen la mayor amenaza para España, por calidad y por las ansÃas de revancha que anida desde la derrota del año pasado en Japón, pero no es la única. Serbia llega con la esperanza de sacudirse el batacazo que sufrió en el pasado Europeo de Belgrado, donde no fue capaz de pasar a la segunda fase, y limpiar esa mancha. TurquÃa también dispone de fuerza para codearse con los mejores, lo mismo que Lituania, Alemania, Italia, Rusia, Croacia y Francia. Pero no se puede descartar a ninguna de las restantes selecciones.
España se ha hecho un conjunto habitual de la carrera por el podio continental porque estos hombres, los ‘júnior de oro’ y sus acompañantes un poco mas veteranos, no faltan al encuentro con las semifinales desde TurquÃa 2001. Ese año cayó un bronce, dos más tarde una plata en Suecia y, en 2005, terminó en cuarta posición tras perder con Alemania por un punto y perder sin paliativos el choque por el tercer puesto contra Francia, el último verdugo de la selección.
El ala-centro alemán de los Dallas Mavericks Dirk Nowitzki aguó las semifinales suecas a este conjunto con una canasta a falta de tres segundos para el final. El jugador más valioso de la primera fase de la NBA constituye uno de los referentes de la nutrida representación de jugadores enrolados en la Liga estadounidense que acuden a este Europeo en busca de gloria.
También está el ‘MVP’ de la final, el francés Tony Parker, el hombre franquicia de los Memphis Grizzlies, Pau Gasol, el número uno del último sorteo universitario (’draft’), el italiano Andrea Bargnani y varios más que, del 3 al 16 de septiembre, van a pelear por saborear las mieles del oro.
nota: espndeportes.com
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