
La obra que se prometió comenzar para que el básquet nacional tenga su lugar en el Parque Roca tendría que estar terminada y sin embargo sigue siendo un proyecto que no tiene fecha de inicio. Opinaron para la revista La Final Emanuel Ginóbili, Horacio Muratore y Sergio Hernández, entre otros. La estrella de Los Spurs señaló: “Al enterarme que estaba todo parado me sentí desilusionado. Además, creo que nos merecíamos algo así tras muchos años de logros importantes. Por eso, espero que se retome el proyecto y se termine de una vez”. Las 30 habitaciones con camas especiales de 2,20 metros con vista al lago; el comedor donde los basquetbolistas degustarían comidas; las canchas auxiliares, en la cual 1.500 espectadores verían entrenar a sus ídolos, y la sala de juegos en la que los deportistas disfrutarían de su tiempo libre, no existen. Es que la “Ciudad del Básquet” sigue siendo un sueño demasiado lejano.
El 1º de agosto del año pasado, la Selección Argentina, junto a dirigentes, políticos, periodistas y público en general, presenció la firma de un convenio entre la Corporación Buenos Aires Sur y la Confederación Argentina de Básquet (CABB). Por el cual se establecía la construcción de la “Ciudad del Básquet”, complejo dentro del Parque Roca ubicado en Villa Soldati, que serviría para entrenamiento y concentraciones de combinados nacionales.
A su vez, el proyecto prometía que durante el primer semestre de 2007 se llevaría a cabo la construcción de 38 habitaciones, gimnasio, consultorios médicos, comedor y otras dependencias. También estaban pactadas dos canchas extras, una con capacidad para 1.500 personas para entrenar o disputar encuentros de menor convocatoria. Además, en la segunda mitad de 2007 se techaría el estadio Multipropósito, el mismo que usó el tenis para la Copa Davis, con 14.000 localidades . Y a raiz de este convenio se decretó que los representativos del equipo nacional, en sus diferentes categorías, jugarían como local durante 10 años exclusivamente en ese estadio. Mientras que en ese plazo, la CABB otorgaría un porcentaje de lo recaudado a la Corporación, como “compensación” por lo invertido, y de este modo el estado recuperaría la “inversión”. Las dos organizaciones también se comprometían a generar planes de desarrollo e inclusión social para los chicos de la zona en las instalaciones.
“No concebimos un crecimiento en la Nación y el pueblo sin el desarrollo del deporte. Y por eso es necesario tener la infraestructura”, había expresado el Jefe de Gobierno, Jorge Telerman, segundos después de estampar la firma. Y agregó: “En estos predios veremos triunfar a nuestros tenistas y basquetbolistas”.
Hoy estas palabras pareciera que se las llevó el viento, como tantas veces ha ocurrido con promesas de los políticos. Aún así, los responsables intentan dar una explicación, o esbozarla al menos, para comprender porqué las obras en Villa Soldati ni siquiera han comenzado.
Desde la Coorporación Buenos Aires Sur, el director Víctor Lorefice se animó a hablar sobre el proyecto y manifestó: “Al perder Telerman las elecciones no pudimos continuar accionando porque se requiere del apoyo del próximo intendente, la cual creo que va a continuar con esta idea, aunque todavía no hemos comenzado conversaciones sobre el tema con su gente”. Además, Lorefice confesó haber estado presente el día que se presentó el proyecto que se haría durante este año, pero hoy, con la obra en cero, asegura que la idea original no era hacer la Ciudad del Básquet en un corto plazo y al cuestionarlo sobre un tiempo estimado no pudo precisar una fecha de inicio.
Por el lado de la Legislatura porteña, Marcelo Godoy, diputado y presidente de la comisión de Deportes y Turismo, analizó la situación de “la Ciudad de Básquet” y explicó: “Con este proyecto pasó lo mismo que con la Biblioteca Nacional, ya que esa obra la inició el Presidente Frondizi en el año 1958 y se la terminó 37 años después. Esto pasa en Argentina porque hay una tendencia a no planificar, no existe una política de Estado, es tradición hacer las cosas por la mitad”. A la hora en encontrar un culpable, Godoy fue contundente: “Telerman se quedó sin plata porque se la gastó en campaña y como no le alcanzó el presupuesto suspendió la obra”.
Horacio Muratore, presidente de la CABB, no se quedó al margen y declaró: “Estamos en el medio de un tema político que lamentablemente nos tocó. Pero pienso que están dadas las condiciones para que se termine y ojalá que eso ocurra porque sería muy importante para el básquet argentino. Si se lo hace lograremos dar un salto de calidad. Y le vamos a agradecer toda la vida a Telerman, porque creo que Mauricio Macri continuará con la idea de él y hará la obra”. Sin embargo, un rato después su conciencia lo traiciona al expresar: “Estamos prendiendo velas, como se dice vulgarmente, para que el proyecto se haga”.
Emanuel Ginóbili señaló: “Al enterarme que estaba todo parado me sentí desilusionado. Además, creo que nos merecíamos algo así tras muchos años de logros importantes. Por eso, espero que se retome el proyecto y se termine de una vez”.
Por su parte, Sergio Hernández, técnico del seleccionado argentino, declaró: “Así es la política, pero hay que tener paciencia. Creo en lo que se promete y voy a estar esperanzado hasta que algún día me digan que ya está para inaugurar o, se suspendió definitivamente, pero esperemos que no sea así, por el bien de nuestro deporte”.
Aporte:
Juan Ignacio Palenzuela
Natalia Florio
(alumnos de la Escuela de Periodismo Deportea)








Se el Primero en Comentar
Artículos Relacionados
Por favor Deje Sus Comentarios